Lunes, 14 de marzo de 2005
En una entrevista concedida al mismo periódico que entrevistó a la ex presidenta de la agencia de la vivienda, se publicó ayer domingo 13 de marzo, un conjunto de declaraciones políticas, en la que destacaban las siguientes declaraciones:
«Hoy digo: va a ser mi última legislatura»
«Puedo discutir la ubicación de la refinería, no si se hace o no»
«No hay ninguna alternativa encima de la mesa para combatir el desempleo».
Entre los diferentes temas que el entrevistador le planteó sobresale la postura del presidente del Ejecutivo ante el reto de no presentarse en las siguientes elecciones autonómicas:
“Ni yo mismo me lo creo. Yo digo que salir de la política es más difícil que salir de un hospital de la Seguridad Social, que cuando el médico te da el alta no aparece el de la camilla. No lo sé, pero yo creo que ya le he hecho un servicio a esta tierra. No estoy cansado, se lo digo. Si me pregunta ahora ¿va a ser la última? Yo le contesto sí. Lo que pase después...”
Aunque a Juan Carlos Rodríguez Ibarra hay que reconocerle el mérito de haber situado a Extremadura en el mapa político español y europeo, lo que si habría que hacerle entender es que la excesiva longevidad en el cargo, genera declaraciones, posturas y discursos que se le pueden volver en contra, y desmerecer una dedicación política con la que guste o no a todos los extremeñps, es incuestionable.
El presidencialismo es posiblemente la lacra más sutil y contra la que menos medios dispone para subsanarla, ya que al obtener en las últimas elecciones mejores resultados que en las anteriores, la legitimidad que adquieren sus decisiones es cada vez mayor y le animan a continuar trabajando en la misma línea, lo que significa que aquellos que comienzan a trabajar con él tienen que obedecer a pies juntillas sus líneas de actuación, ya que de lo contrario, el dispone de su cargo y esfuerzo, sin que nadie le lleve la contraria.
Y lo que es más grave, aquellos que siendo progresistas y de izquierdas tienen un criterio político diferente al expresado por el como presidente, no son tenidos en cuenta si alguno de los partidos de la oposición hacen suyo ideas, propuestas o sugerencias diferentes no surgidas en el interior del partido socialista, o del mismo Rodríguez Ibarra, una auténtica pena para la que sólo hay una solución:
Que existan afiliados de su partido que puedan decirle lo que piensan sin que se jueguen un puesto de trabajo en el partido o en la administración.
Por: Emilio Moya | Noticias Regionales | Comentarios (0) | Referencias (0)
Los políticos extremeños han destruido muchos tópicos, pero los residentes en Extremadura tenemos mucho que decir, y posiblemente a los trabajadores y desempleados europeos o de otros continentes, les apetezca saber como opinamos de las grandes decisiones
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