Lunes, 02 de mayo de 2005
Manifestaciones conjuntas entre UGT y CC.OO., con escasez de asistentes, apoyo a la sindicalización de la Guardia Civil, y enfrentamientos agrios y directos en la comunidad que ocupa el segundo puesto en cuanto a porcentaje de parados (Extremadura).
Este año, CCOO y UGT fueron juntos en Madrid, Barcelona, Sevilla, Zaragoza, Gijón, Palma de Mallorca, Ibiza, Tenerife, Santander, Toledo, Burgos, Mérida, Santiago, Logroño, Murcia, Valencia, San Sebastián, etc.
Méndez y Fidalgo recordaron la subida de la cuantía de las pensiones mínimas y del Salario Mínimo Interprofesional, además de pactar con los agentes sociales un proceso de regularización de los inmigrantes.
Resaltaron que hay cuestiones pendientes como la temporalidad, la creación de una ley de dependencia y defendió la sanidad pública "que no se puede deslegitimar bajo ningún concepto ni zarandear como "instrumento político", dijo en referencia a los trabajadores del hospital Severo Ochoa de Leganés.
El derecho a la manifestación, sindicación y libre asociación de la Guardia Civil también fue otra reivindicación notable en las concentraciones de este año, a las que asistieron miembros de la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC).
Se calentó el 1 de mayo en Mérida
En una región con 80.000 desempleados, acudieron 500 manifestantes, la gran mayoría miembros de UGT y CC.OO. y una pequeña representación del PCE y manifestantes contrarios a la instalación de la refinería en Tierra de Barros.
Bajo el lema 'Más empleo estable, mejor protección social', la manifestación partió a las doce y cuarto de la mañana con la misma apatía e indiferencia por parte de los extremeños que en los años anteriores.
La diferencia de este año era la presencia de miembros de la asociación unificada de la Guardia Civil, y un descenso significado de los miembros del PSOE, a pesar de asistir el vicepresidente de la Junta de Extremadura, quien forma parte de la ejecutiva del PSOE local de Mérida.

La polémica surgió durante el insufrible discurso ofrecido por los dos secretarios generales, estos fueron interrumpidos por un grupo de personas que profirieron gritos y mostraron varias pancartas contra la construcción de la refinería que el Grupo Industrial Alfonso Gallardo quiere instalar en Tierra de Barros.
En primer lugar, Julián Carretero expresó su indignación y aseguró que «no por muchas voces se va a callar el movimiento sindical. No vamos a caer en ninguna provocación, ni controversia de los trabajadores», y en segundo lugar acabando de arreglar la descomposición externa e interna, Miguel Bernal emplazó a este grupo de personas a dialogar, reflexionar y discutir el tema con los sindicatos pero en otro espacio. «Hoy quiero lanzar un reto aquí. Estamos dispuestos a sentarnos y discutir pero nunca luchando ni enfrentándonos en la calle», dijo.
¿Qué mejor sitio que la calle para discutir sobre el medio ambiente en Extremadura?
¿Por qué no hablar del grupo que ostenta el triste record de comportamiento antisindical en Extremadura?
¿Qué les han ofrecido para apoyar y participar en actos públicos a favor de al construcción de la refinería?
¿Es que las refinerías no contaminan?
¿Qué hacen UGT y CC.OO. para movilizar a los 79.500 extremeños parados?
¿Porqué sólo asisten 500 personas?.
En fin, son muchas preguntas sin respuesta…
Por: Emilio Moya | Noticias Regionales | Comentarios (8) | Referencias (0)
Si eres sindicalista de CC.OO. firma contra el documento sobre la refineria del sindicato aqui; http://www.sodepaz.org/extremadura/autoformulario_...
El día 11 de abril de 2005, el Consejo de la Unión Regional de CC.OO. de Extremadura publicó un comunicado en el que apoyaba la construcción de una refinería de petróleo promovida por el Grupo Industrial Alfonso Gallardo, en la comarca de los Barros, dentro de la Sierra de San Jorge, un lugar situado entre los términos municipales de los Santos de Maimona, Villafranca de los Barros y la Fuente del Maestre. En ese comunicado se afirma que el proyecto será beneficioso para Extremadura y para su clase trabajadora, porque traerá inversiones a la región y producirá un desarrollo industrial que se supone necesario. Se afirma también que CC.OO. intervendrá en el proyecto para defender los intereses de la clase trabajadora en la realización de dicha empresa.
Ante tal comunicado un grupo de militantes del sindicato de CC.OO. nos declaramos en desacuerdo con el contenido del mismo, desmentimos las afirmaciones que en él se vierten y nos oponemos a la realización del proyecto de Grupo Industrial Alfonso Gallardo. Las razones para adoptar dicha actitud se basan en las siguientes consideraciones:
1º El Consejo de la Unión Regional en el que se tomó la resolución de apoyar la instalación de la refinería de Tierra de Barros no fue válido, pues faltaba la mayoría de sus miembros, con lo que la decisión fue tomada por una minoría del sindicato convocada para dicho efecto sin tener en cuenta la oposición interna que podría haberse manifestado.
2º El supuesto de que la construcción de una refinería de petróleo sea beneficioso para Extremadura y su clase trabajadora no es verosímil, ni siquiera probable, por las siguientes razones:
En primer lugar, la enorme contaminación que genera una industria de tales características -imposible de evitar según la experiencia y los datos que actualmente disponemos-, destruirá la agricultura de la comarca -que es una de las más ricas de la península ibérica-, dañará la salud de sus pobladores con múltiples afecciones alérgicas, respiratorias, de piel, etc., y acabará con el medio ambiente natural y el equilibrio ecológico en la zona para siempre.
Las empresas del Grupo Industrial Alfonso Gallardo han sido denunciadas por contaminación en numerosas ocasiones, porque en sus actuaciones han surgido múltiples incidentes contaminantes: vertidos ácidos en Jerez de los Caballeros y Valuengo; depósito incontrolado de escorias contaminantes; gestión irresponsable de vertidos peligrosos como polvo de humo; las mayores emisiones de hexaclorobenceno en Europa, etc.
Esa contaminación producirá la ruina de muchos agricultores, en beneficio de la concentración y acumulación de capital en manos de una sola persona; además pone en juego la salud y el medio ambiente de miles de personas; todo ello en sintonía con los procesos actuales del capitalismo neoliberal.
En segundo lugar es una inversión enormemente arriesgada porque este tipo de industrias se instalan en lugares de costa, para evitar los gastos que genera la construcción del oleoducto, las bombas de impulsión de la materia prima, los tanques de reserva, etc. Todo ellos encarece el precio del producto.
También sabemos que el petróleo no se comercia hoy en día en crudo, sino fraccionado en diversos productos tras los procesos de refinado, cuya trasformación se realiza en países productores, o también en países sin otro tipos de industrias y dependientes de los intereses de las grandes empresas trasnacionales que se dedican a este tipo de industrias.
La inversión es también arriesgada porque el mercado del petróleo es un sector altamente competitivo y está copado por grandes empresas trasnacionales, donde es difícil obtener beneficios. El Grupo Industrial Alfonso Gallardo necesitará del apoyo de la Junta de Extremadura para sacar su industria adelante y nos preguntamos cómo es posible que pueda sortear las leyes contra el fraude en la competencia. El 74% de las ayudas de fomento de la Junta de Extremadura fueron para el Grupo Industrial Alfonso Gallardo (periódico HOY de 7 de junio de 2001). La Junta pondrá un 20% del capital a través de la Sociedad de Fomento Industrial de Extremadura, participación que se retirará -es decir se privatizará- cuando la empresa sea rentable .
Además una parte del capital de ese Grupo Industrial está situado fuera de Extremadura en empresas fantasma: Las empresas Alfonso Gallardo y AG Siderúrgica Balboa están participadas en un 70% y un 32,77% respectivamente por la empresa Malmros, domiciliada en Holanda (semiparaíso fiscal europeo), cuyo administrado y socio único es Alfonso Gallardo. Se trata de importar para Extremadura un modelo de capitalismo neoliberal que privatiza los beneficios y socializa las pérdidas en la producción.
También es arriesgada porque los tratados internacionales, especialmente el de Kioto, que entró en vigor en la Unión Europea el 16 de febrero de este año, prohíben la emisión de gases de efecto invernadero, como es el caso de la industria del petróleo. De hecho la cementera de la Sierra de la Alconera del mismo Grupo Industrial, está parada porque no tiene derechos de emisión de CO2. La industria del petróleo está ya en buena medida obsoleta y no tiene futuro; no afronta los problemas reales del siglo XXI (agotamiento de las materias primas y especialmente de los combustibles fósiles) y mantiene a la región en el subdesarrollo y el atraso económico.
En tercer lugar, el Grupo Industrial Alfonso Gallardo tiene una política laboral contraria a los intereses de los trabajadores. En el año 2002 se hizo un cierre irregular de la empresa Siderúrgica Balboa para romper una huelga de los trabajadores que exigían mejoras laborales y salariales. En esa misma empresa ha habido cuatro accidentes mortales entre los años 1999 y 2001. En la empresa sólo hay tres mujeres contratadas, y está denunciada por la discriminación que ello supone.
Por otro lado, la creación de 3.000 empleos (directos e indirectos) es ridícula para la cantidad de millones de euros invertidas. Hay muchos sectores ligados a la producción agrícola o a las energías alternativas, por ejemplo, que producirían muchos más puestos de trabajo con tales inversiones. Si comparamos el coste del capital variable anual (sueldos y salarios) de esa empresa, que sumaría unos 45 millones de euros (tomando una media salarial de 15.000 euros al mes para 3.000 puestos de trabajo), mientras que en impuestos serían 2.840 millones de euros –63 veces más, según el informe del Consejo de la Unión Regional.
No se trata de creación de puestos de trabajo, sino de cobrar impuestos sobre las inversiones de capital. En efecto, la productividad no significa más que la sustitución de trabajo humano por tecnología, eliminando grandes cantidades de puestos de trabajo, lo que es uno de los grandes problemas de las economías más avanzadas. El modelo neoliberal consiste en la creación de una capa de trabajadores que viven de subsidios del estado en los países más avanzados económicamente, dentro de una economía improductiva que vive del derroche de los recursos cada vez más escasos del globo terráqueo. El petróleo se agotará en 40 años como máximo; por lo que calculamos que nuestra flamante refinería tendrá que cerrar en un plazo relativamente breve, dejando la región esquilmada, después de haber destruido la economía agrícola y el trabajo productivo de miles de personas. El sector del vino alimenta a unas 20.000 personas sólo en Tierra de Barros y da trabajo a otras tantas en toda la región. Eso sin contar el sector del olivar.
Por eso pensamos, en cuarto lugar, que los intereses de la Junta de Extremadura consisten en las grandes cantidades de impuestos que piensan obtener de la producción de dicha empresa. Esas rentas sustituirán a la afluencia de capitales que han llegado a la región desde la Unión Europea a lo largo de las últimas dos décadas en concepto de subsidios y que terminarán en los próximos años. La Junta necesita dinero y quiere sacarlo de una industria que siendo enormemente peligrosa y contaminante, ¿será también una fuente de dinero fácil, puesto que es una inversión de riesgo?
Nos preguntamos, pues, si lo que pretende el comunicado del Consejo de la Unión Regional de CC.OO. es participar de los beneficios de la instalación de la refinería, vía impuestos, y no vía de la defensa de los derechos de los trabajadores. Esa participación se quiere obtener a partir de una gestión de la fuerza de trabajo adecuada a los intereses de la empresa.
Los argumentos, que se ofrecen a veces, de que la oposición a la refinería es una oposición de los sectores contrarios al progreso, es un argumento falso. El progreso hoy en día consiste en la instalación de energías alternativas y el aprovechamiento racional de los recursos naturales, evitando el despilfarro de los bienes escasos y reconociendo los límites del planeta Tierra.
Ante el comunicado del Consejo de la Unión Regional, exigimos al sindicato de CC.OO. claridad en la gestión y un estudio económico serio de la situación de la economía extremeña y de su futuro, que pueda darnos idea de cuáles son las opciones que los trabajadores, las trabajadoras y el pueblo de Extremadura tienen ante sí.
El liderazgo social que pide el documento de la Unión Regional debería haberse basado en argumentos racionales y estudios científicos de la realidad económica y social de Extremadura. A falta de esos estudios y esos argumentos, lo que se nos ofrece es un discurso demagógico que manipula los sentimientos y los deseos de los trabajadores. Y cuando se promete que la Universidad de Extremadura hará el estudio de las consecuencias del proyecto industrial que estamos tratando, sin embargo, ese proyecto ya se da por hecho. ¿No se está prejuzgando los resultados de una investigación científica que debe ser neutral y objetiva? Pues de momento la experiencia empírica demuestra lo contrario de lo que afirman los promotores del proyecto industrial que estamos tratando, según lo cual la empresa no sería contaminante.
La decisión de hacer ese proyecto no depende de una investigación objetiva de sus consecuencias, sino que ya está tomada, según afirmaciones del propio presidente de la Junta de Extremadura Sr. Rodríguez Ibarra. Se trata de una decisión tomada a espaldas de la opinión pública, sin un debate democrático que permita conocer las razones y las alternativas de una empresa semejante. Tampoco los trabajadores han tenido la menor opción a enterarse de los graves problemas realmente implicados en la decisión de industrializar Extremadura con tales actividades y tecnologías. El sindicato de CC.OO. no ha ofrecido a sus afiliados la oportunidad de debatir y valorar racionalmente acerca de una decisión que afecta al futuro de Extremadura y de sus hombres y mujeres en un grado muy alto.
Por tanto, el documento que la Unión Regional ha presentado a la opinión pública carece para nosotros de toda credibilidad.
sindicalista | 06-05-2005 23:41:27
Reflesiones en torno 1 de mayo´05
¡Qué tristeza se mascaba en la manifestación del 1º de mayo! ¡Qué lejos de aquellas manifestaciones alegres y reivindicativas de otros años! ¡Qué diferencia con el empeño puesto para preparar la manifestación en otras ocasiones! ¡Cómo se notaba que desde hace un año las cosas han cambiado...(sic)! Cómo se notaba la mano de ZP y la del “diálogo social”! Cómo se notaba que no había nada que reivindicar! Cómo se notaba que este año el 1º de mayo se celebraba para no perder la tradición! ¡Cómo se nota que los sindicatos confían en este gobierno, en su talante y en su sonrisa...y en la Patronal! Cómo se nota que quieren las confrontaciones justas...para lavar sus conciencias! Qué tristeza ver las caras de los asistentes a la manifestación! Qué tristeza ver las provocaciones de los “oficialistas” al ver pancartas de NO A LA REFINERÍA! Qué tristeza al escuchar los discursos de los líderes sindicales! Qué tristeza al ver la reacción que provocaban en la clase obrera esas palabras! Qué tristeza al escuchar en esos discursos palabras como competitividad o productividad! Qué tristeza fracturar la clase obrera por culpa, seamos benévolos, del posibilismo! Dónde está la solidaridad con los trabajadores de IZAR y de SINTEL! ¡Qué vergüenza tener que escuchar “la tecnología me sirve para gritar más que vosotros” o “la calle no es sitio para hablar”!¿Acaso son mejores los despachos para hablar entre obreros? ¡Qué tristeza ver las caras de algunos cuando en medio de la manifestación gritábamos “35 Horas por ley”!¡Qué 1º de Mayo tan triste! Se está perdiendo toda la unidad, y todo, por no defender a quien se pertenece. Recapacitemos todos, pero especialmente los que no quieren escuchar. Por un 1º de mayo reivindicativo, obrero y unitario...y en el que cuando algunos cantemos La Internacional al final del acto público, no suban el volumen de no sé qué canción, para que no se nos escuche. Recapacitemos, y volvamos al punto de encuentro, que la Patronal y los gobiernos brindan con Don Perignon al ver nuestras miserias.
Por el Pleno Empleo, por las 35 horas por ley, por el fin de la precariedad, por el curro digno.
¡Viva el 1º de Mayo!
Andrés Talavero Blanco
Secretario Regional de la Juventud Comunista en Extremadura
www.ht-arena.com/jcextremadura
www.blogia.com/jcmerida
Reflesiones en torno 1 de mayo´05 | 06-05-2005 23:43:44
A sindicalista:
En tu extenso comentario en el comparto el 100% de lo escrito, sobre todo cuando escribes: "Se trata de una decisión tomada a espaldas de la opinión pública, sin un debate democrático que permita conocer las razones y las alternativas de una empresa semejante", o cuando te refieres a la falta de debate interno, no sólo comparto tus argumentos, sino que elaboraré un artículo monográfico al respecto.
Lo que más me indigna de la actitud de Carretero es que piensa que somos idiotas y que CC.OO. es su cortijo, me explicaré:
El viernes 9 de abril afírmó en los medios regionales que CC.OO. apoya a la refinería,
el lunes 11 de abril convoca un Consejo en el que asisten los liberados, pero a los que se les recuerda que no tienen derecho a voto.
Y con la resolución del Consejo, después de anunciar el respaldo públicamente considera que todos los afiliados y sindicalistas de CC.OO. debemos obedecer.
Por mi parte pueden tener muy claro que no sólo no tiene mi apoyo, sino que exigiré en que en mi federación, este tema se aborde de tal manera que se debata de verdad, y no sólo en el consejo, sino en los sectores, en las sedes, etc,
Ánimo y al toro que es una vaca...
E.M. | 08-05-2005 00:14:27
Para Andrés Talavero:
Estoy de acuerdo contigo, espero que las juventudes continúen por este camino y sean capaces de tener criterio propio.
A quienes nos gusta el 1 de mayo como día reivindicativo, nos da pena escuchar lo que dicen los secretarios generales de ugt y cc.oo., y a los que somos afiliados a cc.oo. nos gustaría que hubiesen dado la palabra a quienes gritaban contra la refinería, que se hablase en la calle, y que no se dijesen las chorradas que tuvimos que escuchar.
Seguid así, estamos con vosotros.
Emilio Moya | 08-05-2005 02:27:29
Comapañero Emillio lo que tenemos que hacer es pasar el manifiesto y la web para que la gente firme contra la deción de la direción regional.
http://www.sodepaz.org/extremadura/autoformulario_...
sindicalista | 08-05-2005 22:22:00
Os mando este escrito que me publicaron en el Diario HOY, en la sección de opinión Tribuna Extremeña, el pasado 15 de Diciembre de 2005
Por cierto antes deciros que cuando el proyecto de la Cementera y Canteras en Alconera del Grupo Industrial Alfonso Gallardo, se realizó una presentación oficial en el Hotel Trip Medea en Mérida con la asistencia del Consejero de Industria Manuel Amigo, cuando aún no había ni Estudio de Impacto Ambiental ni evaluación alguna por parte de la Junta (todo estaba amañado). Bueno, ¿y quienes estaban allí presidiendo la mesa? pues nada más y nada menos que Bernal por parte de UGT y Valentín por parte de CC.OO. apoyando la cementera, un apoyo que tampoco había sido consensuado por los afiliados lo que produjo que más de uno de CC.OO se borrara.
Y me pregunto: ¿cómo es posible que estos sindicatos no digan nada sobre la precariedad laboral dentro de estre Grupo Industrial?. ¿y qué me decís de la marginación a la mujer en sus empresas que nisiquiera hay aseos femeninos por que no hay empleadas?, ¿dónde están aquí los sindicatos?...
Bueno ahí va el artículo que os dije antes:
DESARROLLO SOSTENIBLE, POLÍTICA AMBIENTAL
Y REFINERÍA
Para comprender mejor los argumentos de los que nos oponemos al proyecto de una refinería en nuestra tierra, sería oportuno reflexionar sobre la realidad de la política ambiental de nuestra región y preguntarnos: ¿qué modelo de desarrollo queremos para nuestra querida Extremadura?. Para ello habría que tener claro algunas estrategias globales y sus aplicaciones en nuestro territorio.
Frente a un arrollador “desarrollismo” que ha causado un evidente deterioro de nuestro Planeta surgió, tras la creación por la ONU de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y el Desarrollo (1983), el concepto “desarrollo sostenible”. En uno de sus documentos titulado “Nuestro Futuro Común” (1987), lo define como: “el desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”. Posteriormente, en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro (1992), se crea la Comisión de Desarrollo Sostenible, un compromiso mundial para la perdurabilidad de nuestros recursos. Para dar vida a todo ello Naciones Unidas crea la “Agenda 21”; pretendiendo implicar, a nivel local, a todos los sectores de la población. Objetivos: conocer los problemas y posibilidades de nuestro territorio, y así buscar soluciones y estrategias de futuro para un desarrollo socioeconómico “sostenible”.
En esta línea, ante los ruines gases “efecto invernadero” y para reducir sus emisiones, se firma el “Protocolo de Kioto” (1997), en el Convenio Marco sobre Cambio Climático de la ONU. Entre otras fórmulas, se pretende sustituir energías contaminantes (petróleo, carbón, etc.) por otras más limpias y renovables (solar, eólica, biomasa, etc.).
España, siendo consciente de todo ello, asume estos compromisos. Incluso en el último programa electoral del partido hoy en el Gobierno, se nos promete: “un modelo de desarrollo más justo, más responsable, más duradero y más saludable, que garantice a la vez la conservación de nuestro patrimonio natural (...) una auténtica Estrategia de Desarrollo Sostenible, elaborada desde el rigor y el consenso social y territorial”. También en Extremadura, en la Ponencia Marco del 9º Congreso Regional del PSOE, se reafirma ese compromiso: “180. (...) sustituir energías manchadas por una contaminación milenaria por energías limpias (...) un modelo energético, más diversificado, seguro y mucho menos contaminante que el actual” Del mismo modo en el terreno local, en el programa electoral de este mismo grupo que preside la alcaldía de Villafranca de los Barros, se asegura: “la calidad del medio ambiente es uno de nuestros patrimonios más preciados y con mayores potencialidades económicas y de calidad de vida. Nuestro Ayuntamiento debe adherirse a los principios de la Agenda 21 (...) Mejora, protección, estudio y divulgación de los entornos de Sierra de San Jorge”.
Hasta aquí muy bien, por fin un compromiso político para andar por el único camino posible: el Desarrollo Sostenible... pero, ¡ay!, ¡nuestro gozo en un pozo!, todo ello se queda en papel mojado cuando nos enteramos que en el entorno de esta misma Sierra de San Jorge (¡qué paradoja!), en el corazón de la rica comarca agrícola de Tierra de Barros, encima de la Vía de la Plata, junto a un Albergue Turístico del proyecto “Alba Plata”... se pretende impulsar, políticamente, una Refinería de Petróleo. ¿Cómo es que después de tanto compromiso de futuro se apoye ahora un pasado, caduco y contaminante?, ¿qué imagen y calidad vamos a dar de nuestros atractivos agroalimentarios y turísticos (que están generando riqueza y empleo) si esta Refinería estaría justamente sobre el más vistoso corredor viario de Extremadura?, ¿para qué tantos lemas: “Extremadura Naturalmente”, “Sociedad de la Imaginación”, etc. si después se desanda lo andado?... Construir aquí una Refinería es incompatible con estas estrategias, pues en vez de potenciar un modelo alternativo y respetuoso, y reducir los gases “efecto invernadero”, se apuesta por una industria con evidentes emisiones e impactos a la Salud (por mucha “tecnología de última generación” que se nos diga). Decir que este proyecto de Refinería “cumplirá el Protocolo de Kioto” es no haber comprendido nada, pues este compromiso se refiere a ir abandonando estas nefastas fuentes de emisión, y no a crear más industrias de este tipo. Una incoherencia que sólo favorece y beneficia aquí a un modelo industrial contaminante.
Muy preocupante es, igualmente, la arbitrariedad ambiental de la Junta de Extremadura. Ejemplo: si esta Administración denegó los permisos a una planta de molienda y ensacado de cemento, en Tierra de Barros (ver: Diario Oficial de Extremadura, n.º 60, 24-IV-2003, pág. 7.558), por que: “sería una incidencia negativa en la calidad del aire de la zona (...) En base al cultivo de la vid y el olivo se ha creado un sistema agrícola e industrial respetuoso con el medio ambiente que permite un desarrollo sostenible de la zona (...) afectar a la imagen de calidad y producciones naturales, que tienen los productos de Tierra de Barros (...) impactos sobre la salud, las aguas, la vegetación, los suelos (...)”; ¿por qué no dice lo mismo sobre esta Refinería o sobre la Cementera de Alconera (proyectos mucho más impactantes y contaminantes)?. Es curioso, ambos pertenecen al Grupo Industrial Alfonso Gallardo, y en ambos la Junta es “juez” y “parte interesada” (posee las competencias ambientales y participa con un 20%).
También es alarmante el procedimiento administrativo de este proyecto de Refinería: sin que el empresario haya presentado aún el “Estudio de Impacto Ambiental”, sin las legítimas alegaciones de los ciudadanos afectados, sin las obligadas y previas evaluaciones ambientales... la ubicación y la decisión política ya está tomada. Viendo todo esto: ¿qué criterios rigen la política ambiental de la Junta de Extremadura?
En resumen, cierto es que perdimos aquel humeante “tren de la Revolución Industrial”, que muchos extremeños emigraron... pero, ahora, somos los dueños de un nuevo y más limpio motor de desarrollo: un excelente y bien conservado Patrimonio Natural y Cultural que hay que mimar, un potencial socioeconómico que es la envidia en el resto del Mundo. ¡Echémosle huevos (ecológicos) y que sea cierto eso de “la imaginación al poder”! Por tanto, oponerse a la construcción de una Refinería, no es ir en contra el desarrollo industrial de nuestra región, sino a favor de un modelo empresarial que cree riqueza y empleo con fórmulas más respetuosas y acordes con nuestros ricos recursos.
Hagamos que las políticas ambientales y de desarrollo en nuestra región sean parte de la solución y no del problema. ¡Apostemos por un verdadero “desarrollo sostenible” de Extremadura con industrias más limpias y de futuro, y no con caducas y contaminantes del pasado!
Un proverbio advierte: “La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada a nuestros hijos”.
Diego M. Muñoz Hidalgo
- Miembro de la “Plataforma Ciudadana Refinería No”
Para más información visitar la web:
www.plataformarefineriano.com
O llamar al teléfono: 606-19 45 82
Os recomiendo que visitéis el Foro de:
www.regiondigital.com
Diego Muñoz Hidalgo | 19-05-2005 09:58:32
Pregunta:
¿POR QUÉ LOS $$INDICATO$$ (CC.OO. Y UGT) NO DENUNCIAN PÚBLICAMENTE LAS PÉSIMAS CONDICIONES LABORALES DEL "GRUPO INDUSTRIAL ALFONSO GALLARDO", O LA DISCRIMINACIÓN A LA MUJER (QUE POR NO TENERLAS NO TIENEN NI SERVICIOS DE SEÑORAS POR QUE, A EXCEPCIÓN DE DOS O TRES, NO LAS HAY?
diegobeturiense@hotmail.com
Diego Muñoz | 07-06-2005 02:26:38
me parece patética la crítica que hacía un períodico regional acerca de la presencia de algunos de los militantes del PCEX que acudimos a la manifestación en Mérida en contra de la plataforma ya que esté periódico nos describia como "infiltrados" ya que nosotros defendiamos nuestro derecho de manifestarnos contra un proyecto que es un caso que afecta a toda la sociedad extremeña. MGNF
MGNF | 07-06-2005 10:06:57
Los políticos extremeños han destruido muchos tópicos, pero los residentes en Extremadura tenemos mucho que decir, y posiblemente a los trabajadores y desempleados europeos o de otros continentes, les apetezca saber como opinamos de las grandes decisiones
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