Sábado, 22 de octubre de 2005
Algunos creíamos que Alexandr Solschenizyn escribió un libro muy largo, pesado, pobre en expresiones y de una literatura muy parca, pero con un valor histórico excepcional, ya que narraba las fantasmagóricas deportaciones vividas por la población durante la época Stalin, relato que pensábamos que no podría volver a repetirse...
Una vez desmembrada la URSS después de la perestroika de Gorbachov, y en pleno siglo XXI, el sucesor de Boris Yeltsin, cuyo mérito político fue garantizar la inmunidad de Yeltsin y su familia, así como la de iniciar la segunda guerra en Chechenia para asegurarse su elección como Presidente, ha recuperado las prácticas stalinianas de deportación de enemigos incómodos a los Gulags Siberianos.
Jodorkovski, un químico de profesión, llegó a ser viceministro de Energía en 1993 y construyó su imperio petrolero gracias a las truculentas subastas de privatización que sostuvieron a Borís Yeltsin, utilizó esquemas para minimizar el pago de los impuestos mediante la domiciliación en paraísos fiscales, creó Yukos, empresa que llegó a ser la más valiosa del sector petrolero ruso,pero que ha sido desmantelada y desmembrada al criticar la política de Putin y tener ambiciones políticas que podían hacer sombra al actual presidente.
Ha sido enviado a cumplir su sentencia de ocho años a una inhóspita zona de Siberia oriental fronteriza con China, donde se halla un importante combinado de producción de uranio, Genrij Pavda, a más de 6.600 kilómetros de Moscú.
La condena pasó a ser efectiva este mes, después de que un tribunal de segunda instancia confirmara el veredicto dictado en primera instancia en mayo pasado. El tribunal de apelación, no obstante, redujo de nueve a ocho años la pena impuesta a Jodorkovski, al que se le han imputado diversos delitos, desde estafa a evasión de impuestos.
El magnate fue detenido el 25 de octubre de 2003 y el periodo transcurrido desde entonces cuenta a efectos de cumplimiento de la condena.
Los abogados de Jodorkovski alegan que, de acuerdo con la ley, los condenados a penas de prisión en régimen común deben ser internados en instituciones penitenciarias en sus regiones de residencia o en regiones vecinas.
Según el servicio de prensa de Jodorkovski, el promedio de vida en Krasnokámensk es de 42 años y la temperatura media oscila entre los 26 grados bajo cero y los 33 grados bajo cero en invierno. El campo tiene una capacidad para 1.000 reclusos y la mayoría cumplen penas de cuatro y cinco años por robo.
Con esta actuación queda claro que las autoridades rusas utilizan la maquinaria estatal para deshacerse de futuros enemigos políticos y de personas que pueden utilizar grandes recursos económicos para oponerse al poder establecido, lo que nunca podríamos pensar es que recuperasen prácticas pseudo legales para justificar lo que en la práctica es la deportación política a la estepa siberiana, ya que con dicha actuación queda demostrado el talante político y respetuoso de Vladimir Putin, presidente gracias a su indiscutible liderazgo y a su postura de respeto democrático para con sus opositores…si Solschenizyn levantara la cabeza…
Por: Emilio Moya | Internacional | Comentarios (0) | Referencias (0)
Los políticos extremeños han destruido muchos tópicos, pero los residentes en Extremadura tenemos mucho que decir, y posiblemente a los trabajadores y desempleados europeos o de otros continentes, les apetezca saber como opinamos de las grandes decisiones
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com