Miércoles, 20 de septiembre de 2006
Es curioso, cuando un político longevo de práctica, que no de edad, se retira voluntariamente, el resto de adversarios que aspiran a sucederle, en lugar de alegrarse públicamente, y recordar sus errores, hacen un ejercicio de cinismo sin límites, y se limitan a recordar el “gran trabajo que ha hecho por Extremadura”.
Aquellos que no recordamos otro político al frente del PSOE Extremeño, y que hemos sufrido sus devaneos y sus extravagancias políticas, nos alegramos sobremanera no tan sólo por el efecto renovador y de enganche para los nuevos electores que puede causar una sustitución tan esperada, sino por que parecía que en Extremadura no había ningún político válido para sustituir a Juan Carlos Rodríguez Ibarra.
Ibarra será recordado por ser un político “sin pelos en la lengua” fuera de Extremadura, pero en nuestro país extremeño, ya estábamos un poco saturados del endiosamiento que su cohorte cuidaba y mantenía, llegando al extremo de que teníamos un Presidente de Extremadura que tan sólo buscaba un titular para salir en los medios de comunicación nacional, despreciando a los políticos y a los temas importantes para los extremeños, al sentir que estaba por encima del mal y del bien, ya que no tenía un rival político que estuviese a su altura…
No le faltaba razón en cuanto al porcentaje electoral que logró, pero si recordamos la legislatura que gobernó sin mayoría absoluta, y la pérdida de nervios constante de la que hizo gala, podríamos hacer un dibujo perfecto de un político que al menos en Extremadura, ha pasado por tesituras muy diferentes…
Por: Emilio Moya | Noticias Regionales | Comentarios (0) | Referencias (0)
Los políticos extremeños han destruido muchos tópicos, pero los residentes en Extremadura tenemos mucho que decir, y posiblemente a los trabajadores y desempleados europeos o de otros continentes, les apetezca saber como opinamos de las grandes decisiones
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