Jueves, 12 de febrero de 2009
Es curioso observar cómo el poder político se diluye ante los oscuros intereses económicos pergeñados alrededor de la especulación inmobiliaria que ha proliferado en nuestro país en los últimos años.
Mariano Rajoy afirmó en su calidad de Secretario General que el alcade de Boadilla del Monte había puesto su cargo a disposición del partido, al estar incluido su nombre en un sumario de corrupción que investiga el Juez Garzón.
Durante la misma mañana el susodicho alcalde dió una rueda de prensa, afirmando que él no había presentado la dimisión, y que como no estaba ni siquiera imputado, no tenía motivos para hacerlo.
Al día siguiente, el alcaldable presentó su dimisión, después de exigir la dimisión de otra concejala del PP en Boadilla del Monte, siendo esta segunda dimisión, una condición "sine qua non" para que él presentase su dimisión.
¿Ese es el poder y la autoridad que demuestra el máximo responsable del principal partido de la oposición?.
Lo normal sería abrir un expediente interno, expulsar a los afiliados del partido que incumplen sus normas internas, y desde luego, no ceder a chantaje ninguno, lo contrario supone una pérdida de credibilidad para el resto de ciudadanos no afiliados, realmente impresionante...
Por: Emilio Moya | Noticias Generales. | Comentarios (0) | Referencias (0)
Los políticos extremeños han destruido muchos tópicos, pero los residentes en Extremadura tenemos mucho que decir, y posiblemente a los trabajadores y desempleados europeos o de otros continentes, les apetezca saber como opinamos de las grandes decisiones
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